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Escrito por LA NACION
el
19-03-09
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Por Fernando Soraggi
Las condiciones meteorológicas actuales hacen propicia la aparición de un enemigo de la seguridad en la conducción: la niebla.
Ante la falta de información oficial y una educación vial uniforme es recomendable conocer algunas reglas fundamentales para enfrentar esta condición del camino que, inexorablemente, todos los años se cobra muchas vidas por accidentes de tránsito. Lo primero que se debe hacer al ingresar en un banco de niebla es bajar la velocidad para adecuarla a la visibilidad, por eso es que se debe transitar alrededor de 20 o 40 km/h.
No hay que dejarse sorprender por la niebla. Cuando notamos que vamos a entrar en un banco hay que reducir la velocidad con objeto de adaptarnos a las nuevas condiciones y para que, si hubiera un conductor que nos sigue, también se adecue a las nuevas circunstancias. Nunca hay que detenerse en el camino, ni siquiera en la banquina. Si el conductor no se siente en condiciones de seguir, debe estacionar el auto fuera de la cinta asfáltica. No encender las balizas ni la luz alta. Se debe circular con la luz baja encendida y si el auto lo dispone, las antinieblas.
No hay que hacer sobrepasos y cuando la visibilidad es muy escasa hay que apagar la radio y bajar las ventanillas para escuchar lo que pasa a nuestro alrededor.
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